Aún no te has ido y ya te echo de menos (es uno de mis tantos defectos, echar de menos antes de tiempo). Hago como si no pasara nada pero mi cuerpo y mi mente desean que te quedes. La nuestra ha sido una "relación" extraña. Tú con tu vida y yo sin nada; aferrada a una ilusión y un cariño inexistente. Sigo dando vueltas, pensando en como hubiera sido todo si las cosas hubieran "ido bien". Me echo la culpa porque creo que ha ido todo mal desde el principio por mí... quién sabe?
Hago todo lo posible por mantenerte a mi lado, pero no puede ser. Lo entiendo, pero duele.
No nos volveremos a ver, pero siempre tendrás un hueco en mi corazón y recordaré lo bien que me hiciste sentir tantas veces. Y sonreiré cada vez que me acuerde de ti!
¡Hasta Siempre!